Barcelona, 14 de septiembre de 2026.- nsign, la plataforma SaaS de digital signage construida en torno a su principio fundamental de Simplify Complexity, anuncia la obtención de la certificación de conformidad con el Esquema Nacional de Seguridad (ENS) en categoría MEDIA para los sistemas de información que respaldan sus servicios. Esta certificación ofrece a clientes y partners una verificación independiente del cumplimiento de los requisitos de seguridad del ENS en los sistemas evaluados.
El alcance comprende los sistemas utilizados para prestar servicios de consultoría y desarrollo, así como de comercialización, mantenimiento y soporte de la plataforma nsign. Este reconocimiento, emitido tras una auditoría realizada por una entidad certificadora acreditada por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC), refuerza la capacidad de la compañía para participar en proyectos del sector público que exijan esta categoría de conformidad y ofrece a las empresas privadas una referencia verificable al evaluar la seguridad de su proveedor de cartelería digital.
Detrás de una pantalla que muestra información en un edificio público, un comercio o una sede corporativa hay una plataforma que recibe, gestiona y distribuye contenidos. Proteger ese entorno ayuda a prevenir publicaciones no autorizadas, preservar la información y mantener la continuidad del servicio. La seguridad del digital signage afecta, por tanto, tanto a la operación de la red como a la confianza de las personas que consultan sus mensajes.
“Nuestros clientes nos confían un canal de comunicación que forma parte de su actividad diaria”, afirma Mónica Fernández, managing director de nsign. “Necesitan saber quién puede intervenir en él, cómo se protege la información y qué capacidad hay para mantener el servicio. La certificación ENS les aporta una comprobación independiente de cómo gestionamos esa responsabilidad”.
El ENS, regulado por el Real Decreto 311/2022, establece los requisitos de protección de los sistemas de información del sector público español y de los proveedores privados incluidos en su ámbito de aplicación. Abarca cinco dimensiones: disponibilidad, integridad, confidencialidad, autenticidad y trazabilidad. En términos prácticos, se trata de mantener accesibles los servicios, evitar alteraciones indebidas, limitar el acceso a la información, verificar identidades y conservar registros de las actuaciones.
La categoría MEDIA exige una auditoría para certificar la conformidad. Además, el cumplimiento debe mantenerse en el tiempo, con revisiones y auditorías periódicas.
“La seguridad ya formaba parte de cómo diseñamos, desplegamos y operamos nuestra plataforma. El reto del ENS ha sido demostrarlo con evidencias que un auditor externo pueda comprobar. Tenemos que poder explicar qué protegemos, cómo lo hacemos y quién es responsable, y mantener esa información actualizada en el día a día”, explica Fernández.
Uno de los elementos destacados del proyecto ha sido el uso de desarrollos propios para automatizar parte del trabajo de cumplimiento. La compañía ha automatizado la extracción de inventarios, la relación entre los activos tecnológicos y los controles que les corresponden, la generación de documentación sobre las medidas aplicables y el seguimiento de indicadores.
“Abordamos la certificación como un reto de ingeniería. En una plataforma SaaS, el inventario cambia continuamente: cuando terminas de actualizar una hoja de cálculo, puede haberse quedado desfasada. Por eso desarrollamos herramientas que nos permiten regenerar la documentación conforme evoluciona la plataforma. Lo más valioso es que ese trabajo sigue funcionando después de la auditoría”, añade Fernández.
Los controles implantados en los sistemas certificados se aplican tanto a los servicios destinados a organismos públicos como a los que utilizan clientes privados dentro de ese mismo entorno. Disponer de evidencias organizadas también facilita responder a los cuestionarios de seguridad y a las evaluaciones de proveedores de grandes organizaciones.
Con esta certificación, nsign refuerza un modelo de gestión basado en responsabilidades definidas, procedimientos documentados y seguimiento continuo. Para sus clientes y partners, supone contar con una base contrastada sobre la que valorar la seguridad de los sistemas que respaldan sus proyectos de comunicación digital.